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CIRUGÍA DE CUELLO Y PAPADA

(CERVICOPLASTÍA)

A medida que avanza la edad, los efectos de la gravedad, la gesticulación, la exposición al sol y el stress, dejan huella en la cara y cuello. Todas las partes de la cara son importantes, pero el cuello constituye la continuidad del rostro, y cuando hay flacidez en la cara como consecuencia de la laxitud y el envejecimiento, la cara cae hacia abajo y hacia delante fusionándose con el cuello y produciendo un aspecto de envejecimiento. En el cuello se forma la típica papada y aparecen pliegues. La papada es la flacidez que cae delante de la prominencia del cartílago tiroides (nuez o manzana de Adán) y que hace que el cuello tenga una oblicuidad y un signo de vejez evidente. La cirugía de cuello y papada es un procedimiento quirúrgico, en el que se logra corregir estas alteraciones.  Cuando la grasa se acumule excesivamente en esta región se puede realizar únicamente liposucción para corregir la papada. Si la causal del cuello envejecido es la flacidez cutánea y muscular se puede practicar una cervicoplastía anterior y/o posterior retirando la piel que sobra y mejorando la curvatura que se forma entre el cuello y la cara que es una característica de las personas jóvenes.

 

¿Quiénes son candidatos?

 

Son candidatos aquellas personas, hombre o mujeres, que quieren mejorar el contorno facial, definir el borde mandibular, además de eliminar el exceso de flacidez del cuello produciendo un rejuvenecimiento facial natural a largo plazo. Este envejecimiento se presenta a una edad muy variable y mientras algunas personas los manifiestan en la década de los 30, otras no lo hacen hasta los 40 o 50 años.

 

Dependiendo de la edad y de las características anatómicas de la región es el procedimiento que se debe realizar, para tener un resultado adecuado. Es decir, un paciente más joven con buen tono de la piel que tiene algo de tejido graso bajo la barbilla y el cuello, es mejor candidato a una liposucción de esta zona, en cambio, un paciente que ha perdido mucho peso y tiene la piel floja o "bandas" en el cuello tendrá un mejor resultado con una cervicoplastía anterior y/o posterior.

 

Antes de la cirugía

 

En la primera visita se le realizará una historia clínica completa, revisando todos sus antecedentes médicos. Se le hará una exploración física para examinar la configuración de su cara y cuello, la posición de las mejillas y de las arrugas, y la modificación de éstas con los gestos, así́ como las características de su piel, grasa y músculos de la cara y del cuello. Una vez recogidos todos los datos clínicos, discutiremos en detalle sus deseos y las opciones quirúrgicas para conseguirlos.

 

Al comprobar su estado de salud se incluirán aquellos problemas que puedan complicar la cirugía, como la tensión arterial alta, los problemas de coagulación o de cicatrización. Es importante que comente si fuma o toma alguna medicación, especialmente aspirina®, anti-inflamatorios, vitamina E, corticos esteroides, así como algunas medicaciones naturistas como omega 3 y ginkgo biloba, ya que el consumo de todos estos pudiera ocasionar sangrados post quirúrgicos. Los fumadores deben dejar de fumar completamente al menos 3 semanas antes de la cirugía, para disminuir el riesgo de necrosis de la piel.

 

Se le explicará ampliamente en que consisten las técnicas quirúrgicas y cual es la mas adecuada para usted, además se le dirá el tipo de anestesia que se empleará, dónde se realizará la cirugía, los estudios pre operatorios que tendrá que realizarse, como prepararse para la cirugía, así como los riesgos y el costo de la intervención. No dude en preguntar todas las dudas que tenga, sobre todo aquellas relacionadas con sus expectativas y los resultados.

 

La cirugía

 

Este procedimiento se realiza siempre en quirófano, dentro de una clínica u hospital. Normalmente se puede realizarse bajo anestesia local con sedación, o lo que es más frecuente, con anestesia general, dependiendo de la complejidad de la cirugía y de las características de cada paciente. Si se realiza con anestesia local con sedación, el paciente se siente relajado y el cuello está insensible al dolor; con anestesia general el paciente está dormido durante la operación. El procedimiento suele durar de una a cuatro horas debido a los detalles que hay que considerar en el transoperatorio.

 

Tenemos tres opciones quirúrgicas que se pueden realizar en este caso:

 

​a) Cervicoplastía anterior: Consiste en eliminar el exceso de piel y grasa, la flacidez que se produce en el cuello, a través de una incisión que se realiza aproximadamente 2 cm por detrás de la barbilla, realizándose liposucción y uniendo los músculos platisma de ambos lados, para dar firmeza y tensión al cuello.

b) Cervicoplastía posterior: Consiste en realizar un lifting posterior haciendo tracción desde atrás, haciendo una incisión por detrás de la oreja y sobre la línea de implantación del cabello retro auricular; de esta forma se tensan los tejidos y se posicionan en una posición más alta y más posterior, para dar una mejor definición del cuello y de la mandíbula. El exceso de piel se extirpa.

 

​c) Liposucción de papada: En algunos casos cuando o una adecuada retracción de la piel y solo existe un acumulo graso, puede realizarse una liposucción, una intervención que mediante cánulas muy finas elimina la grasa que sobra.

 

Después de la cirugía

 

​Posterior a la cirugía, suele haber pocas molestias que se alivian fácilmente con la medicación prescrita. Tome estrictamente los medicamentos indicados, generalmente son analgésicos y antibióticos (para evitar infección). Es normal que existan ciertas zonas de la piel adormecidas; esta sensación desaparece en unas semanas o meses. Deberá mantener la cabeza elevada durante unos días después de la cirugía, para disminuir la inflamación. Si se le han colocado tubos de drenaje, éstos se retirarán en unos días; el vendaje, en caso de haber, se retiran entre el primero y el segundo día tras el procedimiento y dependiendo del caso, puede que necesite usar por unas semanas una mentonera especial. La mayoría de los pacientes que se someten a este procedimiento se encuentran bien en 3 días, pero deben descansar durante la primera semana o semana y media. Hay que evitar, por lo menos por un mes, actividades físicas fuertes, pintar el cabello, fumar, el uso de piscinas y saunas. La mayoría de los pacientes vuelven a sus actividades diarias entre los 10 y 15 días después de la cirugía. Los puntos que no se absorban generalmente son retirados entre los 7 y 10 días. Al darse de alta se le darán indicaciones precisas sobre la manera de asear sus heridas. Se le recomendará la realización de masajes post operatorios con aparatos especiales para mejorar el resultado obtenido. No dude preguntar cualquier duda o inquietud que tenga.

 

​Signos de Alarma

 

Aumento del volumen en el cuello o en la zona de las heridas, dolor que no cede con analgésicos, alteración en la coloración de la piel o ampollas en esta, visión borrosa permanente, vómito incontrolable, alteración de la respiración.

 

Complicaciones

 

Son pocas las condiciones médicas como enfermedades tiroideas, cardiovasculares, problemas circulatorios, diabetes e hipertensión arterial, que harían de esta cirugía, un procedimiento de alto riesgo. Sin embargo, si estas condiciones médicas están adecuadamente controladas y usted sigue adecuadamente las instrucciones e indicaciones que se le den, los riesgos y complicaciones son infrecuentes y mínimos. Pero siempre hay que tener en consideración que se pueden presentar las siguientes condiciones. Hematoma, que es la colección de sangre, por eso es importante que, si tiene sangrados espontáneos, predisposición a los moretones o ingiere aspirina o vitamina E, lo comente. El riesgo de necrosis o muerte de la piel que se puede presentar aumenta si el paciente toma cortico esteroides o fuma, es por eso importante que el paciente deje de fumar por lo menos 3 semanas antes de la cirugía. Dependiendo del tipo de cicatrización algunos pacientes presenta cicatrices gruesas o ensanchadas y estos ameritarán tratamiento específico o retoques. Algunas otras posibles complicaciones son la lesión, casi siempre temporal, de los nervios sensitivos y/o motores de la región, la infección y las reacciones a la anestesia. Al realizarse liposucción, aunque en este caso de muy pequeñas cantidades, el riesgo de tromboembolismo graso y pulmonar existen. Sin embargo, como ya se comentó, se pueden minimizar los riesgos siguiendo de manera cuidadosa las instrucciones, tanto antes como después de la cirugía. 

 

Resultados y garantías

 

Es importante que entienda que las circunstancias y experiencias de cada individuo son únicas, al igual que la forma de comportarse de cada uno de los tejidos del organismo. Tenga en cuenta que cada persona tiene una anatomía específica, unas reacciones físicas y unas capacidades de curación distintas, y por tanto los resultados no son absolutamente predecibles. Sin embargo, éstos en la mayoría de los casos son muy satisfactorios y se sentirá feliz, siempre y cuando comprenda que el resultado no es inmediato. Las cicatrices dependiendo del caso, quedarán disimuladas tras el pelo o en los pliegues naturales de la cara; en cualquier caso, irán disminuyendo con el tiempo haciéndose poco visibles.